EL MELOCOTON
El melocotón de piel aterciopelada y carne dura es la pavía, si la carne es blanda y la piel presenta pelillos es un melocotón.
Las nectarinas o bruñones o griñones son melocotones con la piel lisa y hueso adherente en el caso del bruñón y hueso libre en el caso de la nectarina. Sin embargo las variedades americanas están desplazando a las autóctonas y ahora son más frecuentes las "maruja", "jerónimo" o "dixired" de diferentes colores y formas.
El melocotón es una fruta muy perecedera por eso se suele conservar como almíbar, mermelada, confitura, en seco como orejones o para licores. En fresco es como contiene gran cantidad de
vitamina A.
Las variedades de melocotonero de fruto comestible son innumerables. Las selecciones y obtenciones de nuevas variedades de esta especie se suceden con gran rapidez.
La nectarina es un tipo de melocotón de piel lisa, no vellosa. Hay numerosas variedades. Requieren un tratamiento similar, aunque prefiere condiciones de desarrollo más cálidas.
Tipos de frutos:
- Melocotonero (Prunus persica)
- Nectarina (Prunus persica nucipersica)
- Paraguayos (Prunus persica platycarpa)
Los melocotoneros tienen una floración extraordinaria, aunque dura poco tiemop.
Las variedades enanas son ideales para destacarlos un lugares preferentes del jardín y para plantar en macetas.
La importancia económica del melocotonero es muy grande.
Destaca el consumo en fresco, que con tantas variedades abarca un periodo muy largo.
Se presta también a conservar en almíbar, zumos, licores, jugos y mermeladas.
Origen de los melocotones
El melocotonero es originario de China.
Columela, Plinio y Macrobio lo describen con exactitud en el siglo I d.c.. Los melocotoneros también aparecen en frescos de Pompeya.
Los romanos llevan el melocotonero a las colonias, y entre ellas a España. Cultivado en época musulmana.
Su paso a América por obra de los españoles fue inmediato al descubrimiento.
Consta que en México, tan sólo 50 años después de la conquista (1571), el melocotonero era un árbol corriente.
Actualmente, el primer productor en Europa es España, luego Italia y Grecia. Estados Unidos lo es del Mundo.
Chile, Argentina y México, son igualmente productores de melocotones.
Ciclo evolutivo del melocotón
La entrada en producción es rápida (2-3 años) pero el melocotonero es un árbol de vida corta.
Hasta 12-15 años es el periodo de máxima productividad, y después, es periodo decreciente. A los 8-10 años se levanta la plantación o se sobre-injerta (injerto de corteza), y así se puede aguantar unos 5-6 años más, ya que tiene raíces viejas.
Donde ha habido un melocotonero no plantar otro. Dejar unos años descansar a la tierra cultivando, por ejemplo, hortalizas.
Polinización
Las variedades son autofértiles casi todas. Por tanto, los polinizadores no son indispensables, aunque favorecen la formación del fruto.
La polinización se lleva a cabo por las abejas.
En climas lluviosos la polinización puede ser caprichosa o pobre. Esto se mejoraría a través de la polinización manual. Consiste en utilizar un pincel pequeño y suave para transferir el polen de una flor a los estigmas de otra.
Cultivado el melocotón a cubierto, en invernaderos, etc., se debe polinizar a mano cuando estén en flor. No rocíes ni humedezcas durante la estación florida, ya que podrías impedir la polinización
EXIGENCIAS DEL CULTIVO DE MELOCOTONES
Clima
Durante el reposo, el melocotonero es capaz de soportar bajas temperaturas (-20ºC).
Dada la precocidad de la floración, a finales de invierno y principios de primavera, según clima, es muy sensible a las heladas primaverales. Sólo con una helada de media hora se puede perder la producción.
Aún es mucho más sensible a las heladas en fruto cuajado.
Se puede proteger un melocotonero en parte del frío situándolo en un muro mirando al sur.
Los melocotoneros y nectarinas se cultivan en regiones templadas.
Las variedades tiene distinta necesidad en horas-frío, entre 100 y 1000 y pico, y es importante poner en cada zona la variedad adecuada. Si no, se producen trastornos (menos flores, alargamiento floración, menos cuajado).
Las necesidades de horas-frío de 600-900 es lo más frecuente.
Hay una gama de cultivares disponibles para climas diferentes.
Por ejemplo, la variedad tipo Florida es de muy pocas necesidades de horas-frío y florece en diciembre (Hemisferio Norte); les pillan las heladas y se pierde la producción.
Las horas-frío a veces no se llega en una zona y se utiliza la Cianamida de hidrógeno (marca Dormex). Es un tratamiento efectivo pero difícil de manejar por la época justa, la concentración... y hay cultivares muy sensibles a fitotoxicidad. Su función es sutituir al frío invernal.
Necesitan mucho sol.
Suelo ideal en el cultivo del melocotón:
Para dar pleno rendimiento, el melocotonero exige suelos sueltos, profundos, bien drenados y exentos de caliza (pH=6-7).
Si no se usan patrones tolerantes a la caliza, se ponen cloróticos.
No obstante, en la práctica, vegeta en una gama de suelos mucho más amplia.
Ideales son suelos francos. Los suelos ligeros son preferibles para limitar la asfixia radicular.
Mejor siempre suelos profundos aunque el riego por goteo permite las plantaciones en suelos menos profundos.
Los suelos profundos, fértiles y algo ácidos (pH 6,5) son ideales para cultivar melocotones.
Patrones para melotocotonero:
El melocotonero se multiplica por injerto de yema sobre patrón.
Se emplean diversos patrones que permiten el cultivo en suelos de distinto tipo.
Los principales patrones para melocotonero son los francos. Tienen vigor medio y dan buena calidad de fruto. Es el mejor si no hay ningún problema del suelo, ya que como hemos dicho, el melocotonero es sensible a clorosis y a la asfixia radicular.
martes, 30 de noviembre de 2010
martes, 23 de noviembre de 2010
COMO PLANTAR TOMATES
Foto de Tomates

1. Introducción
El tomate es la hortaliza más importante en el mundo.
Existen muchas variedades y cada poco tiempo salen nuevas al mercado. Las variedades comerciales son híbridos F1, más productivas, homogéneas e incorporan resistencia a enfermedades, pero no son adecuadas para dejar semillas para el año siguiente.
El porte puede ser rastrero, arbustivo o erecto. Hay variedades de crecimiento limitado (determinadas) y otras de crecimiento ilimitado (indeterminadas).
Los frutos son asurcados, lisos o de pera y los colores, rojo, amarillo, naranja, rosado o blancos. Usos: para consumo fresco o para industria.
Gracias al cultivo en invernaderos hay producción durante todo el año. Con fechas de España (Hemisferio Norte) hay:
------• Tomate precoz (invernadero): 1 enero al 31 mayo
------• Tomate de estación (aire libre): 1 junio al 30 septiembre
------• Tomate tardío (invernadero): 1 octubre al 31 diciembre
2. Clima
Al tomate le gusta el clima cálido; muere con heladas (temperatura inferiores a 0º C).
Las temperaturas óptimas para su crecimiento se encuentran en unos 25º C por el día y entre 15 y 18º C por la noche. Por debajo de los 12º C se detiene el crecimiento y por encima de 30-35º C también hay problemas, en este caso para la polinización (polen estéril).
3. Suelo
No es exigente en cuanto a suelos, aunque prefiere los sueltos y ricos en materia orgánica. Sí es muy importante, como en todas las hortalizas, que el drenaje sea bueno, es decir, que no se encharque durante largo tiempo.
Lo más destacable en cuanto al suelo es que se trata de una especie con cierta tolerancia a la salinidad. De ahí que admita el cultivo en suelos ligeramente salinos o el riego con agua algo salitrosa.
4. Siembra de tomates
Las semillas se pueden sembrar directamente en la tierra del huerto, pero lo más habitual y recomendable, es hacer previamente un semillero o almárciga, es decir, sembrarlas en bandejas o macetas y luego, cuando tengan unos 15 cm. trasplantar al suelo las plantitas.
De esta forma, adelantamos el periodo de cultivo, ya que los semilleros se pueden hacer a cubierto a finales de invierno, cuando todavía hace frío al aire libre.
a) Siembra en la tierra
Como digo, es preferible hacer un semillero, pero si quisieras sembrar directamente en el suelo se hace así:
Esparce las semillas y tápalas con una capa de un centímetro de tierra suelta. A continuación, cubre con una lámina de plástico transparente de polietileno, un saco de esparto abierto por la mitad o alguna manta vieja que servirá a modo de invernadero proporcionando calor y protección de la lluvia fuerte.
La siembra no puede hacerse en el exterior hasta que las temperaturas nocturnas sean superiores a 10ºC.
Riega a menudo, según la climatología, cada uno o dos días. Una vez nacidas las plantas, retira la protección.
b) Siembra en semilleros o almárcigas
Es lo más habitual, de hecho, puedes evitar este paso comprando las plantitas en viveros que hacen por tí o por el agricultor el semillero.
Los semilleros se comienzan desde mediados de invierno en adelante (en España, a partir de mediados de febrero). En el Norte o climas más frescos, se hacen más tarde, a principios de abril, pero en regiones calurosas si se siembran demasiado tarde se le echa encima el calor a la planta y no tiene tiempo de crecer tanto, por lo que la producción de tomates es menor.
Usa bandejas de alveolos y llénalas de turba sola o mezclada con arena de río mitad y mitad.
Coloca 2 ó 3 semillas en el centro de cada celda o alveolo para más seguridad y cúbrelas ligeramente. [Ver fotos superiores]
Para acelerar la germinación, cubre el semillero con un plástico sin que toque el sustrato, que quede levantado como unos 25 cm., y no cerrado del todo, que tenga ventilación. A una temperatura constante de 25º C la germinación se realiza en seis días, a 35ºC en nueve días y a 10ºC en cuarenta y cinco.
Riega con mucha suavidad, para que no se muevan las semillas, y mantén la turba húmeda, no encharcada.
Cuando salgan las plantitas, y tengan dos hojas, deja la que veas más fuerte, y quitas las otras. Cuando tengan unos 15 cm. de altura, ya están listas para trasplantar al suelo.
Plántón listo para la tierra

Tomates al aire libre
El tomate se puede cultivar al aire libre o en invernadero. Para el aficionado, lo más común es en el huerto al aire libre, pero para el agricultor profesional, el cultivo en invernadero es muy importante. Seguimos con el cultivo al aire libre:
5. Plantación de tomates
En otoño, labra bien el terreno a 30 cm. e incorpora un buen abonado orgánico, mezclándolo homogéneamente. Es muy importante hacer este abonado, será la base alimenticia para el cultivo.
Dosis orientativa de estiércol: 3 kilos por metro cuadrado. Si no usas estiércol animal, sirve el compost casero, mantillo u otros abonos orgánicos.
No plantes en el exterior hasta que haya desaparecido el riesgo de heladas.
La forma de plantación es en hileras, entutorados con cañas.
Prepara caballones de tierra dejando un surco entre caballón y caballón. Del centro de un caballón al centro del otro, que haya unos 60-70 cm. (separación entre líneas).
Planta las plantitas sobre los caballones con una separación de 40 cm entre planta.
6. Entutorado
Es fundamental entutorar las tomateras para que la planta se mantenga erguida y evitar que los frutos toquen el suelo.
Antes de la primera planta plantada y despues de la última, clava dos cañas uniendolas en V invertida. En la parte alta de la V le atas otra caña en direccion a la V del otro lado.
En esa caña cruzada atas cuerdas encima de cada tomate, que lleguen al suelo. El otro extremo de la cuerda lo atas a la planta de tomate y conforme crezca vas enrollando la cuerda en su tronco.
Los tallos se atan con rafia suficientemente flojos con el fin de que no les afecte en su crecimiento.
Se puede dejar 1, 2 ó 3 tallos principales.
7. Riego
Es frecuente el riego por surcos, inundando el espacio que queda entre caballón y caballón. Se dan unos 10-15 riegos con un intervalo de 7-12 días entre riego y riego. Otro método muy habitual y cómodo es el riego por goteo y menos usado, el de aspersión.
* Las hortalizas son sensibles tanto al exceso como al defecto de agua. Cuidado con esto.
* Riega preferiblemente por la mañana temprano o por la tarde después de la puesta del sol.
* El exceso de riego o de fertilizantes hacen que el fruto pierda sabor.
* No riegues nunca las plantas justo antes de la recolección.
8. Abonado
La fertilización en los huertos caseros se basan en el estercolado previo a la plantación (puede ser estiércol animal de vaca, oveja, caballo..., compost, mantillo, etc.); nada más, con eso es suficiente.
El cultivo comercial hace uso intensivo de fertilizantes químicos para obtener una mayor producción, frutos más gordos y "bonitos", pero menos sabrosos.
No obstante, si la tierra de cultivo fuese pobre en nutrientes o los primeros racimos de flor aparezcan pobres o las hojas no crecen, tienes la posibilidad de hacer un abono de cobertera cuando las plantas estén ya instaladas en primavera aportando un fertilizante compuesto N-P-K (Nitrógeno, Fósforo y Potasio).
9. Destallado


Una labor muy importante consiste en ir quitando los brotes que salen en las axilas de las hojas cada 10 días más o menos. Si no los quitas, darán lugar a nuevos tallos, se formará una maraña de planta, y los tomates serán mucho más pequeños.
Con esto, lograrás que la planta produzca frutos más grandes y de mejor calidad, y al mismo tiempo tendrás una planta más fuerte, con menos follaje, que dedicará toda su energía a los frutos.
Por tanto, todos los brotes laterales que salen de las axilas de las hojas o en la base de la planta se suprimen a medida que van apareciendo (cuando midan unos 3 cm. ). Si el brote está tierno se corta a mano, simplemente doblando el tallo hasta que se desprenda; si el tejido ha desarrollado rigidez, es mejor cortarlo con tijera de poda.
El brote terminal no lo cortes porque es el que conduce a la planta hacia arriba. Córtalo cuando lleguen los primeros fríos y la planta esté finalizando su ciclo, para ayudar a madurar mejor los últimos tomates que tenga.
10. Escardas
Se trata de una cava muy ligera para mantener la tierra suelta, impedir la formación de costra y eliminar las malas hierbas que vayan saliendo a lo largo del cultivo. Se hace muy superficial para no romper raicillas del cultivo.
11. Acolchado
El acolchado es una práctica recomendable pero no imprescindible. Consiste en extender en primavera una capa de unos 2 cm de turba, compost descompuesto o mantillo de hoja entre las plantas jóvenes, una vez que éstas estén establecidas. El acolchado reducirá la pérdida de agua, aportará nutrientes y evitará la aparición de malas hierbas.
12. Deshojado
Quita algunas hojas cuando los tomates están ya grandecitos, para empezar a madurar, empezando por abajo, para que no quiten sol a los frutos.
13. Recolección de tomates
Una planta produce de 2 a 3 kg de frutos, según las variedades, por lo que se puede esperar un rendimiento de 6 a 8 kg por m2. Si destinas 10 m2 al cultivo de tomates, obtendrías 60-80 kilos.
La recolección es escalonada y larga. Comenzará a las 10 ó 12 semanas después de la siembra. Los de tu huerto los puedes ir sacando a medida que los necesitas, si para ensaladas, mas firmes aunque no necesariamente verdes y los que van quedando rezagados y maduran mas en la plata úsalos para salsas, conservas o asados.
Antes de que hagan su aparición las primeras heladas (si es el caso) conviene recoger los que todavía estén verdes y colocarlos en una habitación o almacén extendidos sobre paja. Aquí terminarán su proceso de maduración.
No guardes cebollas y tomates juntos porque se favorece la pudrición.

1. Introducción
El tomate es la hortaliza más importante en el mundo.
Existen muchas variedades y cada poco tiempo salen nuevas al mercado. Las variedades comerciales son híbridos F1, más productivas, homogéneas e incorporan resistencia a enfermedades, pero no son adecuadas para dejar semillas para el año siguiente.
El porte puede ser rastrero, arbustivo o erecto. Hay variedades de crecimiento limitado (determinadas) y otras de crecimiento ilimitado (indeterminadas).
Los frutos son asurcados, lisos o de pera y los colores, rojo, amarillo, naranja, rosado o blancos. Usos: para consumo fresco o para industria.
Gracias al cultivo en invernaderos hay producción durante todo el año. Con fechas de España (Hemisferio Norte) hay:
------• Tomate precoz (invernadero): 1 enero al 31 mayo
------• Tomate de estación (aire libre): 1 junio al 30 septiembre
------• Tomate tardío (invernadero): 1 octubre al 31 diciembre
2. Clima
Al tomate le gusta el clima cálido; muere con heladas (temperatura inferiores a 0º C).
Las temperaturas óptimas para su crecimiento se encuentran en unos 25º C por el día y entre 15 y 18º C por la noche. Por debajo de los 12º C se detiene el crecimiento y por encima de 30-35º C también hay problemas, en este caso para la polinización (polen estéril).
3. Suelo
No es exigente en cuanto a suelos, aunque prefiere los sueltos y ricos en materia orgánica. Sí es muy importante, como en todas las hortalizas, que el drenaje sea bueno, es decir, que no se encharque durante largo tiempo.
Lo más destacable en cuanto al suelo es que se trata de una especie con cierta tolerancia a la salinidad. De ahí que admita el cultivo en suelos ligeramente salinos o el riego con agua algo salitrosa.
4. Siembra de tomates
Las semillas se pueden sembrar directamente en la tierra del huerto, pero lo más habitual y recomendable, es hacer previamente un semillero o almárciga, es decir, sembrarlas en bandejas o macetas y luego, cuando tengan unos 15 cm. trasplantar al suelo las plantitas.
De esta forma, adelantamos el periodo de cultivo, ya que los semilleros se pueden hacer a cubierto a finales de invierno, cuando todavía hace frío al aire libre.
a) Siembra en la tierra
Como digo, es preferible hacer un semillero, pero si quisieras sembrar directamente en el suelo se hace así:
Esparce las semillas y tápalas con una capa de un centímetro de tierra suelta. A continuación, cubre con una lámina de plástico transparente de polietileno, un saco de esparto abierto por la mitad o alguna manta vieja que servirá a modo de invernadero proporcionando calor y protección de la lluvia fuerte.
La siembra no puede hacerse en el exterior hasta que las temperaturas nocturnas sean superiores a 10ºC.
Riega a menudo, según la climatología, cada uno o dos días. Una vez nacidas las plantas, retira la protección.
b) Siembra en semilleros o almárcigas
Es lo más habitual, de hecho, puedes evitar este paso comprando las plantitas en viveros que hacen por tí o por el agricultor el semillero.
Los semilleros se comienzan desde mediados de invierno en adelante (en España, a partir de mediados de febrero). En el Norte o climas más frescos, se hacen más tarde, a principios de abril, pero en regiones calurosas si se siembran demasiado tarde se le echa encima el calor a la planta y no tiene tiempo de crecer tanto, por lo que la producción de tomates es menor.
Usa bandejas de alveolos y llénalas de turba sola o mezclada con arena de río mitad y mitad.
Coloca 2 ó 3 semillas en el centro de cada celda o alveolo para más seguridad y cúbrelas ligeramente. [Ver fotos superiores]
Para acelerar la germinación, cubre el semillero con un plástico sin que toque el sustrato, que quede levantado como unos 25 cm., y no cerrado del todo, que tenga ventilación. A una temperatura constante de 25º C la germinación se realiza en seis días, a 35ºC en nueve días y a 10ºC en cuarenta y cinco.
Riega con mucha suavidad, para que no se muevan las semillas, y mantén la turba húmeda, no encharcada.
Cuando salgan las plantitas, y tengan dos hojas, deja la que veas más fuerte, y quitas las otras. Cuando tengan unos 15 cm. de altura, ya están listas para trasplantar al suelo.
Plántón listo para la tierra

Tomates al aire libre
El tomate se puede cultivar al aire libre o en invernadero. Para el aficionado, lo más común es en el huerto al aire libre, pero para el agricultor profesional, el cultivo en invernadero es muy importante. Seguimos con el cultivo al aire libre:
5. Plantación de tomates
En otoño, labra bien el terreno a 30 cm. e incorpora un buen abonado orgánico, mezclándolo homogéneamente. Es muy importante hacer este abonado, será la base alimenticia para el cultivo.
Dosis orientativa de estiércol: 3 kilos por metro cuadrado. Si no usas estiércol animal, sirve el compost casero, mantillo u otros abonos orgánicos.
No plantes en el exterior hasta que haya desaparecido el riesgo de heladas.
La forma de plantación es en hileras, entutorados con cañas.
Prepara caballones de tierra dejando un surco entre caballón y caballón. Del centro de un caballón al centro del otro, que haya unos 60-70 cm. (separación entre líneas).
Planta las plantitas sobre los caballones con una separación de 40 cm entre planta.
6. Entutorado
Es fundamental entutorar las tomateras para que la planta se mantenga erguida y evitar que los frutos toquen el suelo.
Antes de la primera planta plantada y despues de la última, clava dos cañas uniendolas en V invertida. En la parte alta de la V le atas otra caña en direccion a la V del otro lado.
En esa caña cruzada atas cuerdas encima de cada tomate, que lleguen al suelo. El otro extremo de la cuerda lo atas a la planta de tomate y conforme crezca vas enrollando la cuerda en su tronco.
Los tallos se atan con rafia suficientemente flojos con el fin de que no les afecte en su crecimiento.
Se puede dejar 1, 2 ó 3 tallos principales.
7. Riego
Es frecuente el riego por surcos, inundando el espacio que queda entre caballón y caballón. Se dan unos 10-15 riegos con un intervalo de 7-12 días entre riego y riego. Otro método muy habitual y cómodo es el riego por goteo y menos usado, el de aspersión.
* Las hortalizas son sensibles tanto al exceso como al defecto de agua. Cuidado con esto.
* Riega preferiblemente por la mañana temprano o por la tarde después de la puesta del sol.
* El exceso de riego o de fertilizantes hacen que el fruto pierda sabor.
* No riegues nunca las plantas justo antes de la recolección.
8. Abonado
La fertilización en los huertos caseros se basan en el estercolado previo a la plantación (puede ser estiércol animal de vaca, oveja, caballo..., compost, mantillo, etc.); nada más, con eso es suficiente.
El cultivo comercial hace uso intensivo de fertilizantes químicos para obtener una mayor producción, frutos más gordos y "bonitos", pero menos sabrosos.
No obstante, si la tierra de cultivo fuese pobre en nutrientes o los primeros racimos de flor aparezcan pobres o las hojas no crecen, tienes la posibilidad de hacer un abono de cobertera cuando las plantas estén ya instaladas en primavera aportando un fertilizante compuesto N-P-K (Nitrógeno, Fósforo y Potasio).
9. Destallado


Una labor muy importante consiste en ir quitando los brotes que salen en las axilas de las hojas cada 10 días más o menos. Si no los quitas, darán lugar a nuevos tallos, se formará una maraña de planta, y los tomates serán mucho más pequeños.
Con esto, lograrás que la planta produzca frutos más grandes y de mejor calidad, y al mismo tiempo tendrás una planta más fuerte, con menos follaje, que dedicará toda su energía a los frutos.
Por tanto, todos los brotes laterales que salen de las axilas de las hojas o en la base de la planta se suprimen a medida que van apareciendo (cuando midan unos 3 cm. ). Si el brote está tierno se corta a mano, simplemente doblando el tallo hasta que se desprenda; si el tejido ha desarrollado rigidez, es mejor cortarlo con tijera de poda.
El brote terminal no lo cortes porque es el que conduce a la planta hacia arriba. Córtalo cuando lleguen los primeros fríos y la planta esté finalizando su ciclo, para ayudar a madurar mejor los últimos tomates que tenga.
10. Escardas
Se trata de una cava muy ligera para mantener la tierra suelta, impedir la formación de costra y eliminar las malas hierbas que vayan saliendo a lo largo del cultivo. Se hace muy superficial para no romper raicillas del cultivo.
11. Acolchado
El acolchado es una práctica recomendable pero no imprescindible. Consiste en extender en primavera una capa de unos 2 cm de turba, compost descompuesto o mantillo de hoja entre las plantas jóvenes, una vez que éstas estén establecidas. El acolchado reducirá la pérdida de agua, aportará nutrientes y evitará la aparición de malas hierbas.
12. Deshojado
Quita algunas hojas cuando los tomates están ya grandecitos, para empezar a madurar, empezando por abajo, para que no quiten sol a los frutos.
13. Recolección de tomates
Una planta produce de 2 a 3 kg de frutos, según las variedades, por lo que se puede esperar un rendimiento de 6 a 8 kg por m2. Si destinas 10 m2 al cultivo de tomates, obtendrías 60-80 kilos.
La recolección es escalonada y larga. Comenzará a las 10 ó 12 semanas después de la siembra. Los de tu huerto los puedes ir sacando a medida que los necesitas, si para ensaladas, mas firmes aunque no necesariamente verdes y los que van quedando rezagados y maduran mas en la plata úsalos para salsas, conservas o asados.
Antes de que hagan su aparición las primeras heladas (si es el caso) conviene recoger los que todavía estén verdes y colocarlos en una habitación o almacén extendidos sobre paja. Aquí terminarán su proceso de maduración.
No guardes cebollas y tomates juntos porque se favorece la pudrición.
martes, 16 de noviembre de 2010
En crecimiento
Aqui tenemos un ejemplar de cannabis.
Este ejemplar tiene unas semanas de vida, aproximadamente 3 semanas.
Estas plantas antes de ser plantadas pasan por un gran proceso y despues de plantadas tambien.
Esta planta es muy apreciada no por su consumo sino por su color, sus oja si su forma peculiar.
Este ejemplar tiene unas semanas de vida, aproximadamente 3 semanas.
Estas plantas antes de ser plantadas pasan por un gran proceso y despues de plantadas tambien.
Esta planta es muy apreciada no por su consumo sino por su color, sus oja si su forma peculiar.
martes, 5 de octubre de 2010
El cultivador
EL CANNABIS
El cannabis es una planta muy apreciada tanto como para consumidores como para personas a las que les gusta su forma curiosa i su olor.
Hay cientos de plantas diferentes de cannabis.Hay cannabis Indico, Oriental etc.
Las plantas se pueden plantar en interior o en exterior.
Para plantar unas buenas plantas de cannabis tienes que seguir una serie de pasos.
-Cuándo plantar
Más o menos con la primera luna creciente de marzo o abril. Si plantáis en mayo aún estaréis a tiempo. Podéis plantar directamente en el suelo o maceta, pero casi mejor hacerlo en un vaso de papel que permita a la raíz crecer al menos unos 2,5 cm. en profundidad, ya que asegurareis que plantáis definitivamente de semillas en buen estado y posteriormente será muy fácil cortar el vaso y extraer la tierra como un bloque compacto para el trasplante.
Hay quien pone primero la semilla a germinar en algodón para pasarla luego al vaso o directamente a la maceta o al suelo.
Agua :
El cáñamo necesita bastante agua, pero sin llegar a tener la tierra permanentemente empapada; como referencia observareis que con la falta de agua las hojas se caen. A partir de aquí tampoco os paséis con el agua.
TEMPERATURA
Se suele creer que cuanta más calor mejor, pero tampoco es cierto, ya que un exceso de calor -a partir de 30 grados más o menos- agobia a la planta y la deja aplatanada. De hecho no requiere temperaturas superiores a 18 grados.
MACHO Y HEMBRA
En primer lugar hay que tener en cuenta que es la hembra y no el macho la apta para el consumo. Tras unas tres semanas de crecimiento normal, las plantas masculinas tienen menos color, más altura y son más delgadas, tienen menos hojas y las ramas nacen del tallo a una mayor distancia entre si, al tiempo que producen una especie de bolitas de las cuales saldrá el polen que fecundará las hojas de las hembras. Hacia la sexta semana les crece una suerte de penacho de hojas en la punta. Las plantas femeninas por el contrario son más achaparrada y redondeadas, de un verde más oscuro, tienen muchas hojas y las ramas salen del tallo mucho más próximas entre si
La densidad de la plantación favorece el desarrollo de las masculinas, mientras que el espacio libre facilita el desarrollo de las femeninas. Todas las plantas producen tanto el encima masculino como el femenino, y son las condiciones ambientales el determinante de uno u otro sexo. Si has plantado en abril hacia primeros de junio ya las puedes distinguir.
Si las hembras son fecundadas producirán semillas pero perderán potencia psicoactiva, así que si no tienes problemas para obtener semillas para el próximo año, procura cortar los machos antes de que florezcan las hembras. También puede ocurrir que la planta sea hermafrodita
Abono
Si cultivas en maceta y has comprado tierra rica en nutrientes no hace falta abonar, o hacerlo muy moderadamente ya que el cultivador novato suele quemar la planta por exceso de abono, pero deberás cambiar la tierra cada año.
Si cultivas en el campo, lo mejor, si se puede, es encontrar un terreno que se emplee también para otro tipo de cultivos ya que el cáñamo crece mejor en rotación con otros cultivos como el grano, las judías o los guisantes, que suponen una importante reenergetización del terreno. Si el terreno no está seriamente agotado, el siguiente método funciona bastante bien: Al principio del otoño se labra el pedazo de tierra elegido y se le cubre con una leve capa de estiércol, y se plantan a continuación las judías u otras leguminosas; al cabo de dos o tres semanas se da la vuelta a la tierra dejando enterrados los tallos y se vuelve a aplanar la tierra pisando la superficie con botas pesadas o pasando un rulo; luego se deja reposar la tierra durante todo el invierno. Al principio de la primavera se escarda el terreno, se cubre con un fertilizante orgánico como el estiércol y ya está listo para plantar.
Semillas y sementera
El principal enemigo de las semillas es la humedad. En un ambiente perfectamente seco mantienen su vitalidad incluso durante tres años y no se ven afectadas por el calor si no supera los 37 grados. Si laatmósfera en que se encuentren es húmeda esta temperatura desciende a los 30 grados. La mayoría de los cultivadores usan un recipiente herméticamente cerrado, como el que utilizan los fotógrafos para guardar sus películas, y lo mantienen a una temperatura constante de 25 grados aproximadamente. Tampoco es aconsejable guardar grandes cantidades de semillas juntas pues podrían calentarse.
El aspecto exterior proporciona un buen número de indicaciones sobre el estado de salud de la semilla. La semilla vital es bien lisa por fuera y nada rugosa; tiene un color gris claro, gris verdoso o gris pardo, y se pone lustrosa si se la frota con las manos. Si una vez abiertas expelen un olor como de aceite rancio, seguramente son demasiado viejas; si por dentro presentan un color negro es seguro que han fermentado y no germinarán jamás; por el contrario si el interior es blancuzco y polvoriento no son muy viejas y aún pueden germinar, pero las plantas que broten serán débiles
TRASPLANTE
En general, ya hemos dicho en el primer punto que se suele plantar en un lugar provisional para la germinación, como por ejemplo y para ello nada mejor que un vaso de papel que permita a la raíz crecer al menos unos 2,5 cm. en profundidad, ya que será muy fácil cortar el vaso y extraer la tierra como un bloque compacto.
Durante el trasplante las plantas quedan notablemente expuestas a una serie de riesgos, así que habrá que tomar algunas precauciones:
La primera hacerlo en un día nublado o al caer la tarde de forma que las raíces no se vean muy expuestas a la luz. se procurará que el nuevo terreno sea lo más parecido al anterior; se saca la planta delicadamente con la tierra como un bloque compacto y se coloca en un agujero previamente practicado en el nuevo terreno recipiente, sea el suelo o la maceta. se procurará también no tocar el tallo, sosteniéndolo lo más cerca posible del nivel de tierra, y sin tocar nunca las raicillas ni las hojas. al depositar el bloque de tierra en el agujero se procurará enfocar la planta hacia la luz para no obligarla a un brusco movimiento fototrópico -de búsqueda de luz- que podría perjudicar el arraigamiento. el agujero debe ser lo bastante profundo como para permitir a la joven raíz extenderse en toda su longitud, pues seguramente habrá quedado algo comprimida en su lugar provisional. el terreno se reordenará de forma que el tallo quede a la misma altura del suelo que tenia anteriormente; acumular demasiada tierra alrededor del tallo puede ser peligroso. regar al finalizar la operación, a fin de facilitar la adaptación al nuevo terreno.
Cuándo cosechar
Existe la creencia de que cuando más tiempo estén las plantas en el suelo mejor, hasta antes de que lleguen las primeras heladas, las cuales se cargarían la planta. Nada más lejos de la realidad; la planta de marihuana tiene su ciclo igual que todas las plantas, sean cerezos, perales, o cualquier otra. Llega un momento en que los cogollos están maduros y si no se cortan y se dejan más semanas a la intemperie se volverán rancios y perderán el buen gusto al ser fumados.
En general, cuando los filamentos de los plumeros de las hembras pasan de blancos a marrones, más o menos al cabo de unos 6 o 7 meses desde que se plantaron, es el momento adecuado de cortar. Si habéis plantado en maceta el ciclo de la planta será menor, al igual que su producción, y bastará con unos 5 meses.
LA MACETA
Las macetas deberán tener, como mínimo, en el fondo, un agujero para evitar el estancamiento del agua. la maceta debe ser de material poroso, sin pinturas externas ni horneadas. antes de utilizar la maceta se mojará completamente durante media hora por lo menos. evitar el charco de agua en el posamacetas. Se consigue depositando la maceta sobre una capa de 1 cm. de gravilla en el posamacetas. la planta deberá tener siempre luz natural o artificial. no cambiarla constantemente de sitio mientras esté creciendo. al loro con los parásitos. cuando se abone, respetar las proporciones de fertilizante; en todo caso, tener en cuenta el consejo anterior sobre abonos en maceta. si durante el crecimiento la planta se estira demasiado en busca de luz, ayudala con un palillo a modo de muleta. cuando la planta tenga 2 o 3 meses, si le falta espacio -siempre le faltará en maceta y por lo tanto su crecimiento no será tanto como en el campo- trasplantala a una maceta mayor; cuanto más pueda bajar la raíz más crecerá la planta. cada planta debe ponerse lo más lejos posible de los bordes y a una distancia de unos 40 cm. respecto de las demás. las lombrices constituyen una inestimable ayuda; la tierra encajonada y sometida a continuos riegos se apelmaza enseguida; las lombrices la remueven, favorecen la circulación del aire y el desarrollo de las raíces. el cariño que profeséis a vuestras plantas será proporcionalmente correspondido.
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